En el silencio.

Fue un sonido ronco. Desgarrador. El último soplo de una vida perturbada alejándose entre los últimos resquicios de aquella lúgubre habitación. En las paredes, estanterías cubiertas de una ligera capa de polvo que se había ido acumulando en las últimas semanas de tormento. Todo en aquella estancia evocaba el sepulcro de una etapa próspera, ya olvidada. Una figura de mirada perdida se hallaba tumbada en el centro del escenario, protagonista de una escena sin telón ni espectáculo, envuelta por un halo mortífero tintado de gris.

Todos los que recuerdan aquella noche la tildan de funesta y atroz, una mancha negra sobre magníficos expedientes de pompa y bienestar. «Se oyó un grito espantoso procedente del último piso», señaló un hombre de óculo y corbatín; «Yo ya supe al instante de quién se trataba», intervino su esposa, «aquella muchacha llevaba año y medio agonizando, lánguida como ella sola. Si no hubiese sido por la distinción de su familia, jamás le hubiera dirigido la palabra».
La declaración de sus parientes fue archivada meses más tarde, tras verificar que la joven había ingerido veneno por voluntad propia. «Nunca nos pareció que fuera infeliz. Simplemente estaba más callada que de costumbre. Pensamos que eran cosas de la edad», admitió la madre, la vista clavada en el nuevo rubí que ornaba su mano.

39 comentarios:

Rubén Darío Carrero dijo...

El silencio mata por dentro.
Al leerte recordé ese poema de Baudelaire: la mujer tumbada en la cama, la sangre corriendo, el encaje rosado en sus muslos viéndonos con esos ojos de piedra preciosa.
Soy alérgico, pero me gusta ver el polvo como fenómeno del tiempo.

Beso fuerte.

Brokenwings dijo...

Es lo peor, no saber que decir para hacer ver que no eres más que ruinas en tu interior.

Hasta que al final es el final.

Fernando dijo...

Terrible fascinación.
Me recuerda a Jeanne Hébuterne, la amante de Modigliani, que acabó en ese silencio eterno de una forma muy parecida.
Besos.

Diario de un PEaton dijo...

Hay silencios oscuros,
y al final siempre nos burlamos de las imagenes para madurar nuestro silencio.

un beso, ya te lo habia dicho, estas hermosa.

Dara Scully dijo...

Yo guardo los venenos en el alfeizar de la ventana, para que el viento los arrastre antes de que decida qué hacer con ellos.



sonrisa, encanto

Albademadrugada dijo...

que la gente te vea feliz cuando no lo eres duele...

besito marta :)

Espérame en Siberia dijo...

Qué tremendo es sentirse en ruinas por dentro :(

Muá.

AND dijo...

Me gusta cómo escribes.

Saludos.

Belén dijo...

Precisamente esa gente es la que más miedo me da...

Besicos

Anónimo dijo...

toma ya! sorprendente como siempre(L)

Lena dijo...

Una de las cosas que más odio de la muerte (escogida o azarosa) es el palabrerío que genera.

La gente no entiende que se acabó, que hay que respetar, dejar al otro en paz.

Entonces glosan al ido con fruicción y descaro.

Impúdicamente.


Dicen cosas como fumaba mucho, era un ángel, esto se veía venir, quedó muy guapa, en el fondo la culpa la tuvo X...

Ahora que lo pienso, en ciertas ocasiones, nos glosan vivos.

Un beso, Marta querida...qué gans tenía de leerte...no te pierdas, guapa!

AAN dijo...

Pobreta niña :(.

Muak

Miguel dijo...

Escribes de maravilla. Tienes una lucidez y un saber estar que me encanta.
Precioso relato.

Un saludo.

Bego dijo...

Pues vaya con su familia si no se daban cuenta de lo infeliz que era.
Me gusta :)

¡Un beso!

Caja de Cartón dijo...

Es increible como a veces descuidamos a los que queremos, cómo los detalles más importantes se nos escapan, cómo se nos olvida preguntar "¿qué tal estas?" hasta que ya es demasiado tarde para preguntar, hasta que ya no hay vuelta atrás...

Sobrecogedor.

BF dijo...

uno siempre puede estar rodeado de gente y a la vez estar mas solo que nunca..

Anónimo dijo...

Crea una pagina en Tuenti y difunde tu blog en esa red social, es lo mejor que puedes hacer, te lo recomiendo.

Ana (sin Otto) dijo...

A veces nadie salvarnos. Ni nosotros mismos.

(bonita, soy conmandarina ^^)

BENNY WONG dijo...

Hola.

Te quedo muy bueno. La parte que mas me gusto es cuando describes su muerte, hasta me la imagine a la pobre.
Pobre alma atormentada


Hay y cada vez que te leo me convenzo mas que para esto naciste . Para llevarnos a escenas y lugares donde podemos vivirlo a traves de tus letras

suerte con todo :D

Jorge Ampuero dijo...

Intenso y desgarrador y una prosa lograda, por cierto.

Un abrazo...

Rêveuse dijo...

Escribes genial, una descripción impresionante...
Tal vez esa madre que mira su nuevo rubí no se ha dado cuenta de lo que pasaba porque no quería...
:(
Muy trite pero preciosa...

¿Hanna Arendt? Yo hago solo a Marx y Nietzsche despues de Kant, una pena que no haya más mujeres filósofas, seguro que tenían cosas muy interesantes que decir. :)
Mucha suerte a ti tambien!

UNBESOACARAMELADOCONNATAYCHOCOLATE :)

Anónimo dijo...

Magníficas metáforas, marta. Me ha gustado especialmente aquello de "magníficos expedientes de pompa y bienestar". Genial.

Blaueta dijo...

grandiosa :)

Lorena G.B dijo...

Tus textos siguen siendo deliciosos. Es un gustazo pasar por tu casa de vez en cuando, beibe.

:) Sigue así. Tú lo vales.

lis.en.silencio dijo...

Pues en cuanto saque un ratito seguiré dándole vida a Carolina y sus recuerdos.

Escribes muy bonito :)

La niña de Caronte dijo...

No sé que ha sido, si la indiferencia de la madre o la frialdad de las palabras que escoges, pero el texto me ha dejado helada. Es muy bueno, sin duda. Muás

La sonrisa de Hiperión dijo...

Hay noches... que duelen... que son eternas... no debieran de existir...


Saludos y un abrazo enorme.

Chocolate dijo...

Un fuerte relato... la gente ve lo que quiere ver, definitivamente...
Pobre joven ahogada en el silencio y el abandono.

Gracias por compartir
(:

Winnie dijo...

Hay gente tan completa por dentro que esa sensacion termina aniquilando su interior... no sabían que hacer estaba más callada de lo normal...hay cosas que dan miedo, mucho!

Sophie dijo...

Que bien que escribis.
Un besito!

La ladrona de besos dijo...

Lo más precioso es el principio. Tiene mucha fuerza.

Carlos dijo...

Vaya... ¿Has intentado alguna vez escribir una novela? Porque esta escena parece sacada de una, y seguro que obtendrías un buen resultado...
Un besazo y, como siempre, me encanta (:

victorbite dijo...

Oh, pero es muy complicado acabar bien una historia como esa, con todo ese puchero de ideas, y que acabase bien y elegantemente, sin caer en lo tópico. Eso se lo dejo a escritores mejores.

Lola dijo...

Estos más que retazos merecen ser llamados verdaderos microcuentos. A pesar de la escasez de palabras, son historias completas que se desarrollan en todo su esplendor, con la misma certeza con la cual se dispara una flecha.

Ameel dijo...

ou yeah! sabes que me muero por leer una novela así?
este seria un buen comienzo!
L)

Carlos dijo...

Me alegro de que te gusten los diálogos. Los añado después de mis comentarios del día para intentar que la gente los lea y no los ignore :P
Haces bien en no descartar la idea de continuarlo, porque seguro que le puedes sacar una buena historia. Y, en modo flashback, mejor que mejor.

Besos

Dafne Isern dijo...

En cierto modo, detrás de cada texto tuyo siempre he podido ver retazos de la joven Jane Austen. Será por eso por lo que me gusta tanto leerte.

Un beso muy fuerte, Marta.

Sílvia dijo...

Me has matado un poco

Loving Meghanne Bynes dijo...

po fin...otra buena escritora...te sigo!!!!te dejo el mío:


http://lovingmeghannebynes.blogspot.com/